No son botas victorianas. Son reliquias que regresan transformadas.
Como el centauro inmortal, Kiron encarna la paradoja de la herida y la sabiduría: un pasado que no desaparece, sino que se reinventa en otra forma. Su silueta nace en el siglo XIX, pero al resurgir abandona la nostalgia y se convierte en objeto radicalmente contemporáneo.
El tiempo no las consume: lo suspenden.
Kiron no es accesorio: es escultura en movimiento. Alta artesanía convertida en manifiesto, un ready-made de piel y memoria que se inscribe en el archivo de quienes coleccionan lo irrepetible.
Acceso exclusivo.
Algunos pares pueden encontrarse listos para entrega inmediata; otros únicamente a pedido. Una vez completada la serie, Kiron se retira definitivamente al archivo.
Kiron. El mito reescrito. El objeto convertido en arte.